|
El Madrid se impuso a domicilio en la catedral por 0 a 3 en un gran partido de los suplentes.
Kaká hizo dos tantos de penalty y Cristiano anotó el tercero, los bilbainos pidieron varios penaltys en área blanca.
Mourinho sorprendió a todos con una alineación repleta de suplentes y demostró que para el la liga está perdida. Mourinho sorprendió a todos y alineó de salida a los menos habituales. Se quedaron en el banco Ozil, Adebayor, Alonso, Marcelo, Carvalho y Cristiano. Pepe le situaron de salida en el triple pivote acompañando a Lass y Granero. Como viene siendo habitual cuando no juega Cristiano se cambia el 4-2-3-1 por un 4-3-2-1.
Cuando Caparrós vió la alineación blanca probablemente pensó en que sus posibilidades de sumar crecían exponencialmente.
Los blancos hicieron un partido muy serio y se notaban las ganas de los menos habituales en hacer las cosas bien.
Higuaín hizo un gran esfuerzo físico aunque se le nota que aún no tiene la velocidad que tenía antes de lesionarse.
Por lo visto Kaká volvió a ser el que era e hizo un buen partido incluso cogiendo los galones cuando le correspondía.
El invento de Pepe en medio fue un acierto ya que los blancos dominaron el medio del campo por lo que los leones sólo podían colgar balones a Llorente.
Di María fue el mejor del encuentro y fue el que forzó las dos penas máximas, claras las dos. Kaká las aprovechó.
Creemos que Mou repartirá los minutos y los suplentes tendrán más oportunidades ya que el entrenador luso sabe que la liga está perdida.
Athletic Club (4-4-2): Iraizoz; Iraola, San José, Ekiza, Castillo; Gurpegui (David López, 46), Orbaiz, Javi Martínez (Iturraspe, 61), Muniain; Toquero (Gabilondo, 78), Llorente.
Real Madrid (4-3-2-1): Casillas; Sergio Ramos, Albiol, Garay (Carvalho, 77), Arbeloa; Pepe, Lass, Granero; Kaká, Di María (Xabi Alonso, 66); Higuaín (Cristiano Ronaldo, 61). |